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partidos internacionales fue el hito alcanzado ayer en la noche por Miroslav Klose, que empató con el gran Franz Beckenbauer en la lista de jugadores alemanes con más batallas a sus espaldas con Alemania. El delantero del Bayern de Múnich, que actualmente ocupa el cuarto puesto de esa clasificación ex aequo con el Káiser, sólo necesita vestir seis veces más la camiseta del águila en el pecho para colocarse en segunda posición, por delante de Juergen Kohler y Juergen Klinsmann. El récord de 150 de Lothar Matthaeus es probable que le quede demasiado grande, pero en cuanto a goles anotados, Klose tiene a otra leyenda teutona en el punto de mira. En efecto, el tanto de la victoria contra Bélgica el viernes y un doblete que metió en el 6-1 sobre Azerbaiyán ayer han elevado su cuenta goleadora con Alemania a 55, dejándolo a tan sólo 13 dianas de superar el máximo establecido en 62 por Gerd Mueller.

90
minutos contra Chipre el viernes es todo lo que tardó Eduardo en conceder más goles que en toda su carrera internacional hasta la fecha. El guardameta luso sólo había tolerado 3 tantos en 19 encuentros con su país, y había mantenido su hoja de servicio inmaculada en 10 de sus 12 últimas apariciones. No obstante, fue batido cuatro veces en el empate 4-4 lleno de errores contra los en teoría modestos chipriotas. Es la primera vez en 27 años—desde aquel fatídico 5-0 ante la URSS en 1983—que Portugal concede cuatro goles en un internacional de competición; y tanto más sorprendente por cuanto que abordaba el choque con un registro inmaculado en sus ocho enfrentamientos anteriores contra Chipre. Las cosas no mejoraron para el conjunto de Carlos Queiroz ayer por la noche en Noruega, donde sucumbió por 1-0 después de que sólo 2 de sus 17 remates a puerta precisaran la intervención del guardameta contrario.

20
días después de apagar las velas del pastel de su 40º cumpleaños, Alexsandr Duric se convirtió en el goleador más añoso de la semana, con su doblete en el 5-2 del Tampines Rovers sobre el Beijing Guoan II. Desde que se mudó a la isla en 1999, el veterano bosnio se ha forjado una leyenda de supergoleador en Singapur, con un balance de casi 350 goles en menos de 300 partidos. En estos días ha vuelto a ser la figura clave de los suyos, que remontaron el duelo y regresaron a la cima de la clasificación del campeonato nacional. Al cabo de 27 partidos disputados, el Tampines aventaja en un punto y con un partido menos al segundo clasificado, el Home United, y se halla en condiciones inmejorables de reclamar su primer título liguero desde 2005. Duric, por su parte, aspira una vez más al honor de proclamarse máximo realizador de Singapur, pues su último doblete le ha colocado a dos tantos del actual líder, Shahril Ishak, del Home United.

10
años y un mes después de que España concediera cuatro goles en un partido, Argentina ha causado un pequeño revuelo al replicar la derrota por 4-1 que sufrió a manos de Alemania en agosto de 2000. Para la campeona de Europa y del mundo, significó la continuación de una miserable racha en Buenos Aires, donde no ha ganado en ninguno de los cuatro viajes que ha hecho: ha perdido tres veces, en 1953, 1960 y 2010, y ha empatado una (1974). Y no es que los españoles sean los únicos en pasarlo mal en la capital argentina. En realidad, la Albiceleste lleva 40 partidos sin perder en Buenos Aires, una cadena que lleva 15 años sin romperse, concretamente desde su caída ante su archirrival brasileño en 1995. Este último éxito sirvió también de bálsamo a Lionel Messi, que con su primer tanto del encuentro puso fin a una sequía personal de 15 encuentros sin marcar. Su última diana con la camiseta de su país la acertó en noviembre del año pasado, precisamente contra el mismo rival, España. El precioso tanto del astro del Barcelona fue un representativo ejemplo de la formidable eficacia argentina, en un partido en el que las ocasiones respectivas desmintieron el resultado: los locales sólo dispusieron de 7 remates a puerta por 22 de La Roja.

7
años sin ganar con Francia en encuentro oficial tocaron a su fin para Philippe Mexes ayer por la noche, cuando el defensa celebró su primera victoria significativa con los Bleus desde el 5-0 que él y sus compatriotas endosaron a Nueva Zelanda en la Copa FIFA Confederaciones de 2003. Pero el central del Roma no fue el único galo aliviado en Sarajevo, donde un triunfo por 0-2 salvó a Laurent Blanc de convertirse en el primer seleccionador de su país en perder sus tres primeros compromisos al mando. Francia ya había acumulado una buena ración de hitos no deseados durante la semana pasada: la derrota del viernes en casa ante Bielorrusia fue su cuarta seguida, y la sexta de este año, que constituye su serie más negra de resultados desde la década de 1930. Bielorrusia abordó su encuentro contra Francia habiendo ganado sólo 8 de sus 38 clasificatorios anteriores para el Campeonato Europeo de la UEFA, pero al final se ha transformado nada menos que en el segundo equipo, y el primero desde que Rusia lo consiguiera en 1999, en vencer a los franceses en un partido de competición en el Stade de France.


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